lunes, 8 de abril de 2013

Homenaje a David Hockney


Por Pino Fontelos.

El recordman de maratón español, Juanfran Romera, se tira a una alberca en Torrijos. Agosto, 1988.




Por Vicente A. Fontelos.


Recientemente encontré el negativo (35 mm) de esta imagen, tomada en el verano de 1988 y lo positivé en papel de gelatina de plata. Casi al instante, mientras la imagen latente se aparecía en el líquido revelador de la cubeta del laboratorio, esa señal activó la información guardada/grabada en algunas de mis sinapsis neuronales, generando un recuerdo vívido de la escena ocurrida en esa tarde veraniega, con las consiguientes emociones: nostalgia, alegría, tristeza… Cada vez que la miro, me transporto al espacio donde fue tomada la instantánea: la alberca de la familia “Chiribitas”, en Torrijos; la huerta de mi amigo Marcial.  



También ocurrió que, inmediatamente, al colgarla para su secado, relacioné la imagen con un cuadro de David Hockney. Y esta primaria analogía entre Pintura y Fotografía, transmutó al poco a una referencia de movimiento, representativa o, como muy bien expresa Roland Barthes, teatral:



Sin embargo, no es (me parece) a través de la Pintura como la Fotografía entronca con el arte, es a través del Teatro. En el origen de la Foto se sitúa siempre a Niepce y a Daguerre (aunque el segundo ha usurpado un poco el sitio al primero); Daguerre, cuando se apropió del invento de Niepce, explotaba en la Plaza del Château (Plaza de la República) un teatro de panoramas animados por movimientos y juegos de luz. La camera obscura, en definitiva, ha dado a la vez el cuadro perspectivo, la Fotografía y el Diorama. Siendo los tres artes de la escena.[1]




[1] BARTHES, Roland (1989 ): La cámara lúcida. Barcelona. Paidós Comunicación, p. 64.




David Hockney. Portrait of an Artist (Pool with two figures), 1972 acrylic on canvas 84x120 in. Colección David Geffen.