Monday, 10 November 2014

España se piensa

Foto y diseño: Vicente A. Fontelos. Noviembre 2014.


Por Vicente A. Fontelos.


En el futuro de España se plantean claras circunstancias bajo el signo de la interrogación. 

El barómetro del mes de octubre con encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), corrobora la entrada de un felino en la comunidad patria.

La consulta celebrada el nueve de noviembre en Cataluña añade otro elemento importante en la incertidumbre de la política nacional.

Las sillas llaman al cambio del ánax. Puede que asistamos al definitivo cierre del ciclo político que languideció durante todo el siglo XX, después del definitivo hundimiento del Imperio en1898, caminando hacia la definitiva y necesaria cultura democrática que nos integre de una vez por todas en el Occidente democrático.

Wednesday, 29 October 2014

SPOTTORNO HANDS ON BALCK



El antiguo Jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno, en cuanto podía ponía en práctica su pericia y conocimientos adquiridos en la disciplina del masaje filipino.

Tuesday, 26 August 2014

Freedom for Sicilonia





Freedom for Sicilonia. Fotomontaje: Vicente A. Fontelos. Foto: Andreu Dalmau 2009.




Por Vicente A. Fontelos 


Gran éxito del estreno en Brodway de la obra protagonizada por el ex presidente de la Generalitat de Cataluña, Jordi Pujol:  
Freedom for Sicilonia.
"Nunca he sido un corrupto"; "mis comienzos fueron humildes, con tan solo 140 millones de pesetas"; o "a Dios pongo por testigo", entre las frases citadas por la crítica como las más relevantes en un texto teatral plagado de momentos intensos.

Sunday, 1 June 2014

Festival Viña Rock 2014 y Espíritu de éxtasis



Cartel del Festival Viña Rock 2014 y portada de Espíritu de éxtasis.

 
Al lado, en la carpa de San Miguel Experience, están tocando ahora mismo Los Violadores del Verso. Y seguro que esos le encantan a Liliana. ¿No?

–Sí –asintió la aludida, con una sonrisa de felicidad que no le cabía en la cara, sin saber que eran un grupo de hip hop español. (Fragmento de la novela Espíritu de éxtasis.)
 






La última dosis de éxtasis les había dejado con sensación de ansiedad y un paseo bajo oscuridad de la noche, respirando la fresca brisa que se movía lenta y silenciosa entre el fragor de los decibelios, les aliviaba de ese regusto amargo. Circulaban entre riadas de sujetos que marchaban de un lado a otro, sin ninguna dirección clara. (Fragmento de la novela Espíritu de éxtasis.)

 

 




–A comulgar –dijo Yojay, repartiendo las bebidas y abriendo la veda de la fiesta.

El grupo, tras la sagrada ingesta química, penetró en las fauces de la carpa donde la banda actuaba haciendo que todo el auditorio vibrara. El lugar era espacioso y no tardaron, tras un breve sorteo de cuerpos movidos por el espléndido y brutal fraseo de consignas, en encontrar un lugar donde formar su círculo, frente al escenario y la gigantesca pantalla que lo enmarcaba desgranando sus imágenes al ritmo de la música. (Fragmento de la novela Espíritu de éxtasis.)
 





   

 En los aledaños se bailaba con ondulaciones del cuerpo acompañando a la ligera y fresca brisa nocturna. Se sumaron a la fiesta allí iniciada; los ritmos salvajes y la voz del cantante se manifestaron cuando penetraron en su interior.  Aquello  era  una  locura  donde  toda  la  multitud botaba al son del machacón sonido, forzando la vibración del entarimado que cubría el suelo. Aunados con la humanidad extasiada, sus miembros se desataron en febriles movimientos y las caras en muecas de sorpresa. El demonio químico recorría cada neurona de sus organismos y la risa brotó espontánea, siguiendo el vestigio de la felicidad y la magia. (Fragmento de la novela Espíritu de éxtasis.)



 
 



Liliana, David y Quique llegaron hasta la gigantesca carpa donde tocaba la banda de raperos. Levantada sobre seis enormes postes que sobresalían desafiando al cielo, se toparon con un enorme pelotón que rebasaba el área montada para el concierto. Habían visto gente circulando por todos lados pero, debido a la oscuridad y al despiste de recién llegados, hasta que no llegaron al borde del lugar no se dieron cuenta de la enorme cantidad de personas que había allí metidas. (Fragmento de la novela Espíritu de éxtasis.)






–¡Qué demasiado! –exclamó Liliana, cautivada de igual manera que David y Yojay por aquellos sonidos–. ¿Oye, en un ratito toca La Mala, no?
–Sí, a las doce y media –contestó David, a quien no le hubiera importado saltarse el concierto de la rapera que, por otra parte, le parecía muy comercial. Pero los deseos de Liliana eran órdenes para él y, si no lo hubiesen sido los hubiese cumplido igual de encantado–. Y después, Wu-Tang Clan ¿Quieres ir, no? (Fragmento de la novela Espíritu de éxtasis.)






 

En el escenario, una entregada orquesta compuesta a la antigua, con voz, guitarra, batería, percusiones, teclados, bajo y coros. (Fragmento de la novela Espíritu de éxtasis.)




           –Está bien un poco de descanso. Desde que hemos llegado, a las nueve, no habíamos sentado  el
trasero –recitó Liliana. (Fragmento de la novela Espíritu de éxtasis.)





 Aceptó el regalo de fresas y perlas de Liliana mientras, a contraluz y por el rabillo del ojo, acertaba a vislumbrar las borrosas siluetas de tres sombras en las que adivinó sonrisas de complicidad y, luego, desaparecieron de su campo de visión; la tierra, el fuego, el aire o el agua se las tragó.
(...)
–¿No te apetecería...? –sugirió Liliana, entre susurros, dejando escapar en el éter de noche la inflamada frase.
–Sí...
–¿Y a dónde podríamos ir? ¿Al coche? –preguntó excitada, sin poder poner freno a su besuqueo. (Fragmento de la novela Espíritu de éxtasis.)


 

Thursday, 17 April 2014

Carta abierta al vicepresidente de FAPE


El vicepresidente del gobierno de España, Alfonso Guerra, en la clausura de las jornadas dedicadas a Julián Besteiro, el 20 de dicembre de 1990, en Toledo. Foto y montaje: Pino Fontelos

                                                               
 
Carta abierta al vicepresidente de la FAPE, Aurelio Martín.

La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) está a favor de la inclusión de sus miembros asociados, aunque no cumplan los requisitos de titulación, en el futuro Colegio Profesional de Periodistas de Castilla-La Mancha (BOCCLM núm. 142/31-03-2014).

 
Los estudios en Comunicación no se instituyeron para crear barreras entre los futuros compañeros de profesión, sino para garantizar la asimilación de unos saberes que aspiraran al cientificismo, así como una ética y deontología que acompañase a los mismos. Las asociaciones de periodistas deben velar por esas cualidades, pero la inculcación de la epistemología de la disciplina pertenece al ámbito formativo universitario, al igual que en cualquier otra materia científica cultivada. Y por supuesto, menos aún, es obligación de una organización periodística de tipo civil, la de implantar por obligación normas de conocimientos o éticas en un profesión, pues en el fondo ese compromiso pertenece plenamente al ámbito privado de los profesionales formados adecuadamente.

Los estudios de Periodismo existen en EE.UU. desde principios del siglo XX. Walter Lippmann hablaba entonces de las carestías académicas en una actividad tenida hasta entonces como oficio (actitud aún mantenida por organizaciones informativas de España), y de la necesidad de dotar con contenido científico las disciplinas del Periodismo y la Comunicación, pues el espíritu científico se situaría entonces frente a la experiencia del «colmillo retorcido». Y es que le resultaba paradójica la falta de unas normas unificadas de verificación de datos establecidas para la profesión, de la misma manera en que estaban dotadas otras especialidades, ya fueran del mundo judicial o científico.[1]

Casi cien años después, dos autores contemporáneos, Kovach y Rosenstiel, inciden en la formación académica de la misma manera que ya lo hiciera Lippmann, pues vislumbran la posibilidad de que si no existen unas normas de verificación generalizadas y uniformadas, “la información independiente se sustituya por un comercialismo interesado que se deslice como noticia”.[2] Y encuentran una respuesta para anular tal posibilidad: “lo objetivo es el método, no el periodista”.[3]  

Además de ponderar la necesidad del carácter científico al equipararlo con otras ciencias, Lippmann formuló, como motivación para ampliar ese conocimiento, una influencia directa entre la democracia y el periodismo: “La prensa no es tan universalmente perversa ni tan profundamente conspiradora. Es demasiado frágil para hacerse cargo de todo el peso de la soberanía popular (…) En el mejor de los casos, la prensa es sirviente y guardián de las instituciones (…) La prensa no sustituye a las instituciones”.[4]

Las coincidencias de Kovach y Rosenstiel con el maestro americano continúan, cuando citan la noción  de «responsabilidad cívica» del periodista como totalmente necesaria para cimentar la conveniencia y necesidad de unos medios de comunicación independientes. Basando en la «teoría de la democracia» que tengan los periodistas como uno de sus principios fundamentales para la utilidad de la profesión, pues así se proporcionará “a los ciudadanos la información necesaria para ser libres y capaces de gobernarse a sí mismos”.[5] El periodismo anglosajón conforma su ética y deontología en base a esa «responsabilidad cívica». Como dicen Kovach y Rosenstiel, “los periodistas tienen una obligación con su conciencia personal”.[6]  

Por tanto, hace ya muchos años todos esos profesionales que entraron por la «tercera vía» y que forman un grupo de experimentados periodistas –como lo somos otros muchos–, han tenido tiempo de regular sus estudios en base a esa obligación con su conciencia personal. En años anteriores, la defensa de la inclusión de esa «tercera vía» se basaba en la ayuda hacia unos compañeros sin titulación, y de reconocida experiencia, para  que no fueran perjudicados o discriminados económicamente en sus respectivos convenios de empresa, pues realizaban el mismo trabajo que otros compañeros titulados. Y yo apoyé esa situación. Aunque también se acordó tácitamente que esos profesionales irían regulando sus estudios hasta «equipararlos» con los asociados titulados, con la ayuda de la FAPE.

Pero ahora estamos tratando de marcar la línea de inclusión en un Colegio Profesional que, recuerdo, se genera mediante una Ley y no mediante el acuerdo privado determinado por un grupo profesional con intereses comunes como una asociación; éstas, no tienen facultad para impulsar ley alguna. Pues esa línea, al igual que en el resto de Colegios Profesionales, se dibuja bajo el mismo imperio de la ley y el orden que cualquier sociedad avanzada aplica: el de los logros académicos.

Si de fracturas hablamos, creo que tal división en el colectivo vendría provocada por la total falta de compromiso de esos profesionales que no han concluido sus asuntos académicos, pues todo el mundo ha tenido tiempo de ponerse al día –y, por favor, que no se aduzcan motivos personales, familiares, de trabajo, o de cualquier otro tipo para diluir una responsabilidad que creo exigible­–. Si el intrusismo ha sido la lacra de esta profesión y nos ha llevado al borde del precipicio, no ha venido de la mano de aquellos que han invertido tiempo, dinero y esfuerzos en sus estudios universitarios.

Dejémonos ya de «terceras vías» y seamos serios de una vez por todas. Como dice la filósofa María Zambrano: “La historia de España no sigue a la del resto de Occidente; nuestro tiempo no es su tiempo, vamos antes o después, o antes y después -lo cual es tragedia-. España no ha aceptado su historia; hay tantas pruebas de ello...,”.[7] Apostemos sin complejos por la senda que ha permitido a otros países formar democracias y periodismos forjados con el metal de la «cultura democrática», y donde la simbiosis de experimentación y veteranía se acompañan no ya de estudios de Licenciatura o Grado, sino con estudios de postgrado para acompasar la práctica periodística con la investigación, dotando así a nuestra disciplina del peso necesario para convertirla en una reconocida Ciencia Social.



 
[1] W. Lippmann. Liberty and the News.  New Brunswick, N.J., and London: Transaction Publishers, 1995.
[2] B. Kovach and T. Rosenstiel. The elements of journalism: what newspeople should know and the public should expect. New York: Crown Publishers, cop. 2001
[3]  Ibidem.
[4]  W. Lippmann. Public opinion. New York [etc.]: Free Press Paperbacks, 1997.
[5]  Op. cit.
[6] Op. cit.
[7] M. Zambrano. España, sueño y verdad. Barcelona; Buenos Aires: Editora y Distribuidora Hispanoamericana, D.L. 1965.
 
 

Monday, 8 April 2013

HOMENAJE A DAVID HOCKNEY



El recordman de maratón español, Juanfran Romera, se tira a una alberca en Torrijos. Agosto, 1988.




Por Vicente A. Fontelos.


Recientemente encontré el negativo (35 mm) de esta imagen, tomada en el verano de 1988 y lo positivé en papel de gelatina de plata. Casi al instante, mientras la imagen latente se aparecía en el líquido revelador de la cubeta del laboratorio, esa señal activó la información guardada/grabada en algunas de mis sinapsis neuronales, generando un recuerdo vívido de la escena ocurrida en esa tarde veraniega, con las consiguientes emociones: nostalgia, alegría, tristeza… Cada vez que la miro, me transporto al espacio donde fue tomada la instantánea: la alberca de la familia “Chiribitas”, en Torrijos; la huerta de mi amigo Marcial.  



También ocurrió que, inmediatamente, al colgarla para su secado, relacioné la imagen con un cuadro de David Hockney. Y esta primaria analogía entre Pintura y Fotografía, transmutó al poco a una referencia de movimiento, representativa o, como muy bien expresa Roland Barthes, teatral:



Sin embargo, no es (me parece) a través de la Pintura como la Fotografía entronca con el arte, es a través del Teatro. En el origen de la Foto se sitúa siempre a Niepce y a Daguerre (aunque el segundo ha usurpado un poco el sitio al primero); Daguerre, cuando se apropió del invento de Niepce, explotaba en la Plaza del Château (Plaza de la República) un teatro de panoramas animados por movimientos y juegos de luz. La camera obscura, en definitiva, ha dado a la vez el cuadro perspectivo, la Fotografía y el Diorama. Siendo los tres artes de la escena.[1]




[1] BARTHES, Roland (1989 ): La cámara lúcida. Barcelona. Paidós Comunicación, p. 64.




David Hockney. Portrait of an Artist (Pool with two figures), 1972 acrylic on canvas 84x120 in. Colección David Geffen.